La Provincia de Buenos Aires
no es una provincia más.
La provincia de Buenos Aires concentra el 37,9% de la población argentina. Es la más poblada del país y una de las de mayor extensión territorial.
Pero su escala no se explica solamente por su tamaño. Su territorio está organizado a través de múltiples sistemas administrativos que se superponen, se cruzan y responden a lógicas diferentes.
Entender Buenos Aires exige entender todas esas capas al mismo tiempo.
Un territorio.
Muchas lógicas.
No coinciden entre sí.
A eso se suman las rutas nacionales, las rutas provinciales y una extensa red de caminos rurales.
Estas divisiones fueron creadas en momentos diferentes y para resolver necesidades diferentes. Algunas se articulan. Otras se superponen. Otras responden a criterios territoriales distintos.
“Olavarría”, por ejemplo,
está en muchos lugares a la vez.
No geográficamente. Institucionalmente.
Un municipio pertenece simultáneamente a una sección electoral, una región educativa, una región sanitaria, un departamento judicial y otras estructuras territoriales.
El problema es que sus límites no necesariamente coinciden.
La información se produce, publica y analiza utilizando unidades territoriales diferentes. Integrarla exige reconstruir esas relaciones antes de poder comparar, diagnosticar o decidir.
Los límites no coinciden.
Los datos tampoco.
Esquema ilustrativo. No representa los límites geográficos reales de estas jurisdicciones.
Buenos Aires
· Territorio ·
“El territorio bonaerense es el resultado de sucesivas capas institucionales.”
Esta complejidad no es necesariamente el resultado de un diseño institucional deficiente.
En muchos casos, cada división apareció para resolver un problema concreto. El territorio actual es el resultado de un proceso histórico en el que nuevas estructuras fueron incorporándose sin reemplazar completamente a las anteriores.
Por eso conviven. Se articulan. Y también se desarticulan.
Cuando la información está dispersa,
gobernar se vuelve más difícil.
Sin un diagnóstico compartido es más complejo coordinar políticas públicas, asignar recursos, evaluar resultados, establecer prioridades y anticipar problemas.
No porque falten datos.
Porque muchas veces falta una forma de leerlos juntos.
Comprender la provincia
es el primer paso para
transformarla.
Alsina nace para ordenar
esa complejidad.
Relevamos, organizamos, sistematizamos y analizamos información pública dispersa para transformarla en conocimiento útil.
Construimos diagnósticos, indicadores, herramientas de seguimiento y planes de acción que permiten identificar problemas, establecer prioridades y mejorar la calidad de las decisiones públicas.
Una radiografía permanente
de la provincia.
Analizamos las finanzas públicas, la gestión de gobierno, las principales políticas públicas y los indicadores que permiten comprender cómo funciona el Estado provincial.
Y hacemos lo mismo con cada uno de los 135 municipios: sus recursos, presupuestos, actividad económica, demografía, infraestructura, indicadores sociales y productivos y realidad política y electoral.
Porque entender la Provincia también implica reconocer las capacidades, necesidades y particularidades de cada gobierno local.
Alsina es para quienes necesitan
entender antes de decidir.
Funcionarios provinciales y municipales
Intendentes
Concejales
Equipos técnicos
Legisladores
Periodistas
Investigadores
Universidades
Organizaciones de la sociedad civil
Ciudadanos
permite mejores diagnósticos.
permiten mejores decisiones.
construir mejores gobiernos.
Comprender la Provincia
para transformarla.